Acuífero y embalses avileños con balances favorables

Muy distinto cerró agosto último el panorama del acuífero y los embalses de Ciego de Ávila, en comparación con el de 2017, al mostrar balances favorables que permiten garantizar toda la demanda de agua de los 472 clientes del territorio.

Rafael González-Abreu Fernández, especialista principal de la Empresa de Aprovechamiento Hidráulico en la provincia avileña, informó a la ACN que el manto freático y los acuatorios terminaron el octavo mes de 2017 con solo el 12 por ciento del total de llenado.

Sin embargo —dijo—, un año después el volumen del vital líquido en el subsuelo está al 118 por ciento, y el de los espejos de agua al 78 por ciento. La mejora se debe a que, después del huracán Irma, en septiembre de 2017, el período seco se comportó extremadamente húmedo, en especial en noviembre, diciembre, enero y abril, precisó González-Abreu Fernández.

Recordó el especialista que este mayo fue el más lluvioso de las últimas tres décadas para la provincia, al registrar una lámina real de 462,7 milímetros (mm), muy por encima de la media histórica del mes, que es de 165,4 mm.

Señaló que este quinto mes de 2018 también fue récord para los seis embalses artificiales del territorio, los cuales superaron el ciento por ciento de llenado y todos aliviaron.

La mejora es evidente en el sector Ruspoli, de la ciudad capital, uno de los más deprimidos en los últimos cuatro años por la prolongada sequía que afectó a Ciego de Ávila, y que se mantuvo, todo ese tiempo, con restricciones en su explotación para preservar las fuentes de abasto.

Yudiana Linares Fernández, especialista en desarrollo y manejo de los recursos hídricos en la entidad, precisó que existe reserva de agua para garantizar las solicitudes de los clientes en este año y en el que viene.

La Agricultura, el Grupo Empresarial Azucarero Azcuba y Acueducto y Alcantarillado son los tres usuarios con mayor demanda en el territorio, acotó Linares Fernández.

Ciego de Ávila, al igual que Matanzas, es pródiga en acuíferos, con 872 millones de metros cúbicos, pero ese depósito subterráneo se ha visto perjudicado, en no pocas ocasiones, por los recurrentes períodos secos, de ahí que no descuidan las observaciones del ciclo hidrológico.

Otra medida específica de la provincia avileña, a corto plazo, para cuidar su manto freático, es la construcción de un canal de infiltración en la tierra que nace de la parte final del canal Zaza-Ciego de Ávila, muy cercano al poblado del municipio de Venezuela, para frenar la intrusión salina en el lugar.

Pedro Gómez Zamora, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Centro-Este, perteneciente a la Empresa de Servicios Ingenieros DIP Trasvase, en la provincia, explicó a la ACN que ese conducto, de ocho kilómetro de extensión, contará, además, con 12 pozos de filtración y llegará hasta el arroyo Maniadero.

Esta obra, además de aplacar la intrusión salina hacia el subsuelo que se mezcla con las reservas de agua dulce por esa parte de la costa sur avileña, servirá para abastecer a las siembras agrícolas del área, enfatizó.