Sin rodeos (26 de julio de 2018)

RECLAMO A TIEMPO

A la queja de Marilis González, residente en el municipio Bolivia, publicada en este semanario bajo el título Ojo con el yogurt, el 12 de mayo, responden directivos del Grupo Empresarial de Comercio Ciego de Ávila y de la Empresa de Productos Lácteos: “El día 3 de mayo se facturaron 250 bolsas de yogurt de soya a la unidad Valle Grande, las cuales contaban con su correspondiente certificado de calidad que garantiza que el producto está apto para el consumo”; como “se expende en el horario del día en que se distribuye, (…) es imposible dar una respuesta pasado el tiempo, lo que no permite que se hubiesen podido hacer muestras de calidad del producto ese propio día”. No obstante, plantean que “la población realice su reclamación en el momento oportuno (…) siendo la forma más rápida de poder dar una respuesta convincente”. (LISANDRA)

DE PELÍCULA

El decano teatro San Carlos de Morón, pese a ser una de las instalaciones culturales orgullo de la localidad, permanece inactivo desde el cruce del huracán Irma; casi en completo estado de deterioro, sin que se vislumbre una respuesta que le devuelva su vitalidad. Junto con gran parte del techo voló el cielo raso, vigas metálicas, elementos laterales acústicos y ventanales, además, se reportan afectaciones en la plataforma y las 530 lunetas se encuentran en peligro. Se trata de la sala de mayor capacidad existente en la ciudad, lo que implica a la vez, afectaciones en la programación cultural. (LEONEL)

POR FALTA DE HIELO

La tripulación que conducía el tren con retorno a Baraguá desde Ciego de Ávila el pasado sábado 14 no salió porque, según quien respondió a una llamada telefónica de un poblador del citado municipio, no había hielo para que los conductores mantuvieran en frío su alimento. Lo cierto es que ya es muy común que este destino falle en días festivos, y ahora se suma en pleno verano. ¿Será una falta de hielo o una falta de respeto? (OSVALDO)

¿Y QUIÉN LE TIRA?

Antonio Hernández Franco, vecino de calle M, No. 51, entre Cuatro y Final, en el poblado cabecera del municipio Primero de Enero, cuenta que la tupición del alcantarillado data de unos 10 meses, a pesar de las gestiones que se han hecho a todas las instancias. Ya la tubería presenta salideros al final de la mencionada calle y amenaza con aumentar el vertimiento. “Cuando lo atendía el central se mantenía bien, pero ya nadie la tira a eso”, manifiesta. (FILIBERTO)