Lunes, 21 de enero de 2019 8:44 AM

EE.UU. monta un nuevo show anticubano

Bruno Rodríguez y Michael PompeoEl 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, no podía pasar desapercibido para el Gobierno de Estados Unidos y su cruzada contra Cuba; una carta y Twitter fueron esta vez el escenario montado desde Washington.

Según el secretario de Estado, Michael Pompeo, remitió una misiva al canciller cubano, Bruno Rodríguez, reclamando explicaciones sobre supuestos presos políticos, un documento que, hasta anoche, el Gobierno de la Mayor de las Antillas aseguró no haber recibido.

Rodríguez advirtió la víspera, en una declaración, que Pompeo mentía y calumniaba, y reiteró que Washington carece de autoridad moral en la materia de referencia, por tratarse de un Gobierno represor global de los derechos humanos.

Un simple dato salta a la vista: de los 61 instrumentos internacionales reconocidos en la cuestión de los derechos humanos, Cuba ha firmado y ratificado 44, mientras Estados Unidos apenas suma 18, y es el único país del planeta que sigue sin refrendar la Convención de los Derechos del Niño.

“Levante el bloqueo. Restablezca visados para cubanos. Cese represión de migrantes, minorías y pobres”, agregó el canciller de la Isla en alusión al cerco económico, comercial y financiero impuesto a la nación caribeña durante casi seis décadas, para rendir por hambre a sus habitantes, y a las violaciones de los derechos en el país norteño de sectores de su población.

También el director general de Estados Unidos de la cancillería, Carlos Fernández de Cossío, rechazó la maniobra de Pompeo, y calificó de propaganda “la supuesta carta del Secretario de Estado y su manejo público”.

De acuerdo con el diplomático, Washington no hizo más que ratificar su falta de voluntad para sentarse frente a Cuba con seriedad y compromiso en un diálogo bilateral entre iguales a deliberar sobre derechos humanos y la manera de avanzar con sinceridad hacia una cooperación constructiva en el tema.

Como parte del proceso de acercamiento, iniciado en diciembre de 2014 por los entonces presidentes Raúl Castro y Barack Obama, ambos gobiernos comenzaron en marzo de 2015 a conversar acerca de este asunto, y lo hicieron de forma civilizada y respetuosa, pese a las diferencias existentes, según las partes.

También, en octubre de 2016, La Habana y Washington intercambiaron criterios acerca de derechos humanos, pero desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, en enero del año pasado, el empresario republicano y su administración han obrado para desmontar el acercamiento bilateral, apostando al recrudecimiento del bloqueo y la escalada en el uso de los derechos humanos como punta de lanza para agredir a la Isla.

EN TWITTER

La subsecretaria norteamericana de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Kimberly Breier, volvió a utilizar su cuenta en Twitter contra el Gobierno cubano, con acusaciones de alegadas décadas de represión y abuso.

“Estamos comprometidos con apoyar al pueblo cubano en su reclamo de libertad y prosperidad”, escribió este martes.

En la propia red, la cruzada de Pompeo y Breier encontró, en las últimas horas, respuestas desde la Mayor de las Antillas, encabezadas por su presidente, Miguel Díaz-Canel.

“EE.UU. no tiene moral para hablar de Derechos Humanos, su discurso es hipócrita, deshonesto, de doble rasero. Alguien conoce una violación más cruel, prolongada y masiva de los Derechos Humanos, que el bloqueo económico, financiero y comercial”, señaló.

Díaz-Canel se refirió, además, a las diferentes visiones que marcan a ambos países en materia de derechos humanos.

“Mientras otros exportan armas y guerras, Cuba comparte conocimientos y servicios. Nuestros médicos y maestros han iluminado, e iluminan, regiones remotas. Nuestra divisa es la solidaridad”, sentenció.

Por su parte, Fernández de Cossío colocó en Twitter el mensaje: “Contrario a EE.UU., Cuba es país donde se respetan derechos humanos. Gobierno y sociedad se movilizan en función de promover y garantizar marco legal, políticas públicas y disfrute efectivo de derechos ciudadanos, libre de explotación, marginalización, discriminación y violencia”.

Otros funcionarios repudiaron los más recientes ataques desde Washington, e insistieron en su falta de moral para juzgar a miembros de la comunidad internacional.

“En EE.UU. hay más presos que campesinos. No deben hablar de DDHH Cuba”, manifestó, en la red social, el director general de América Latina y el Caribe de la cancillería, Eugenio Martínez.