Proyecto constitucional para abundar, aportar, decidir…

Cambios en la nomenclatura de dirección de las estructuras del Estado, como las de gobernadores e intendentes; la aceptación de más de una ciudadanía y, el matrimonio igualitario, aparecen en el cuerpo del Proyecto de Constitución de la República de Cuba, debatido y analizado en calidad de Anteproyecto por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Y ese primer mensaje que nos llegó a través de los análisis sobre el documento, televisado minuto a minuto, no deja margen a la duda, de que no son solo modificaciones, sino la elaboración de una nueva Carta Magna; pues incluirá la eliminación, el aumento o la modificación del contenido de casi la totalidad de sus artículos.

Recordemos que la Constitución es la Ley de leyes, por lo tanto implicará en el tiempo sucesivo un impacto en el cuerpo de la mayoría de la legislación que rige la vida del país. ¿Cuánto habrá que variar el texto legal actual, cuando el futuro propone entre las fórmulas de una propiedad mixta, con inversión extranjera, no limitar la participación de una posesión privada?

Eso sí, queda bien claro que las ordenanzas que verán la luz no dejan resquicios a otro sistema socioeconómico, toda vez que la empresa estatal seguirá siendo el sujeto principal de la producción y de los servicios, como generador de la riqueza del país; en tanto el Estado refuerza su rol en el control y dirección de los procesos económicos.

Como escojo tales muestras, pudiera seleccionar otras muchas, pues es abundante e interesante el anteproyecto constitucional. Solo recomiendo que no se deje de revisar su contenido.

Por lo pronto, advierto que el alcance de todo lo que se está formulando, involucra a la mayor parte de las instituciones cubanas, con efectos en los códigos Civil, Penal y de Familia, además de las leyes de Procedimiento Penal, de los Tribunales Populares, de Educación, de Salud, de los Municipios, de Empresas, de Cooperativas, de Ciudadanía y Electoral.

Sugerencia que representaría un ejercicio con valor añadido, pues la propia sesión de la Asamblea Nacional ha convocado a consulta popular el Proyecto de Constitución de la República el Proyecto de Constitución de la República, proceso para el cual dispone el intervalo comprendido del 13 de agosto al 15 de noviembre del presente año.

El citado proceder no es patrimonio nacional, en tanto todos los países del mundo poseen su propia Constitución o, en su lugar un Derecho constitucional, que deben revisar una vez que el suceder del desarrollo económico, social o de la invención tecnológica, rebasen el marco de su cuerpo legal.

En la Cuba de 1976, momento de la promulgación de la Carta Magna vigente, poco o nada alcanzaba siquiera a pensarse sobre los delitos informáticos de los hackers que hoy pululan en las redes digitales ni de la propiedad privada sobre los medios de producción.

Sé que hay muchos coterráneos con profundos conocimientos de lo legislado, y otros con preocupaciones acerca del Código Penal o, entre otras, de las leyes de los Municipios y Electoral. De ahí, que al igual que en la Asamblea Nacional del Poder Popular, avizoro, no serán pocos los que opten por abundar y aportar.

Y también decidir puesto que a la posterior consulta (sobre el proyecto) sobrevendrá la convocatoria a referéndum y para designar la Comisión Electoral Nacional. Mientras la letra final del novedoso texto deberá ser refrendada por el voto directo y secreto de la población.