Sábado, 22 de septiembre de 2018 3:17 PM

Ley de leyes en Cuba: de Guáimaro a La Yaya (Parte 2)

Cuba ostenta un significativo recorrido constitucional, surgido apenas seis meses después de iniciada en 1868 la primera guerra por la independencia.

• Lea Ley de leyes en Cuba. Los orígenes (Parte 1)

• Lea Ley de leyes en Cuba: la más progresista para su época (Parte 3 y Final)

El 10 de abril de 1869, una importante representación mambisa elaboró y rubricó la Constitución de Guáimaro, rubricada en el poblado de igual nombre, en la provincia de Camagüey. El texto proclamaba la libertad e igualdad de los hombres, al abolir la deshonrosa esclavitud. Y, en el orden táctico, trazaba los propósitos de la organización y unidad del movimiento revolucionario, además definía la estructura de los órganos de gobierno y el reconocimiento del valor de la lucha libertaria como vía para lograr la independencia de la Isla. Su letra constituye un hito en la formación del sentimiento de lo cubano; pero halló no pocos frenos al regular, en medio de la guerra, la intervención de lo civil sobre lo militar.

Una segunda Constitución llegó en un  momento que mucho dice de las ansias del cubano, pues tomó cuerpo a partir de la viril posición del mayor general Antonio Maceo, quien, desde los Mangos de Baraguá, no aceptó la firma del Pacto del Zanjón de 1878, que daba por concluida la Guerra sin la consecución de la independencia ni la abolición de la esclavitud.

Tiene esta la peculiaridad de ser la más pequeña de las proclamadas en Cuba, con solo cinco artículos, que establecían un gobierno provisional compuesto por cuatro individuos en el que se reunían las funciones legislativas y ejecutivas, dejando a un lado el concepto de tres poderes dispuestos en Guáimaro.

Tocó a la tercera Ley fundamental un sitio venerable. El Jimaguayú camagüeyano, donde en 1873 había caído en combate el prócer Ignacio Agramonte, El Mayor, jurista de academia y figura clave en la elaboración del texto de 1869.

La cuarta Ley de leyes vio la luz el 16 de septiembre de 1895, siete meses después de reiniciada la lucha, con la virtud de haber superado las contradicciones entre el mando civil y militar, que habían truncado las aspiraciones de la Guerra Grande (1868-1878).

Estructurada en 24 artículos, estableció un Consejo de Gobierno con prerrogativas administrativas y legislativas integrado por un presidente, un vicepresidente y cuatro secretarios de Estado; y concedió total autonomía al mando militar. “Si en dos años, la guerra contra la metrópolis española no estaba ganada, debía convocarse a otra Asamblea Constituyente”, rezaba en esta; mandato cumplido el 10 de octubre de 1897, en La Yaya, también en Camagüey, (quinta Constitución) con la participación de 24 representantes de los seis cuerpos del Ejército Libertador.

La mayor trascendencia de La Yaya radicó en instaurar los requisitos para ser considerado ciudadano cubano, así como para ocupar la presidencia de la república, y el deber cívico de servir a la patria al implantar el servicio militar como deber obligatorio de los cubanos. A pesar de ello, el texto de esta posibilitó un resurgir de las contradicciones superadas con las cartas magna precedentes.


Comentarios  

# senelio ceballos 24-08-2018 00:58
Este es el tercer comentario.. que le hago a esta parte 2..De sus histirias sobre las constituciones...Le insto a ir al GRANO!!....A Hoy y mannana!!!...LA HISTORIA ok!! vale!!...PERO a los jovenes de hoy...MAS LES INTERESA.. que viene mannana.......eL TIEMPO ES ORO!! los annos se van y nosotros nos ponemos viejos y enfermos...LEY de la dialectica!!...Todo lo Nuevo al cabo del tiempo es Viejo y solo sirve, para beber de ella......Esperam reaccion de UD Y SU COLECTIVO DE INVASORES!!!
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