La economía en la nueva Constitución

Los cambios referidos al área de la economía entre la Constitución vigente en Cuba y el actual Proyecto de reformas resultan, más que profusos, sustanciales; y en consecuencia ocupan el foco de atención de la población.

Digamos que el principio básico se mantiene, el cual establece la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y la dirección planificada de la economía, conservando el papel regulador del Estado.

¿Cuál es la variación en tan capital aspecto? El reconocimiento de las diversas formas de propiedad, algo que ya venía en camino, impuesto por el contexto actual, y en correspondencia con la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista y los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

De acuerdo con la propuesta, que ahora deben analizar, y después aprobar, los ciudadanos cubanos, coexistirán varios tipos de propiedades, como la socialista de todo el pueblo; cooperativa, mixta; de las organizaciones políticas, de masas y sociales; privada y personal; e incluso se reconoce que podrían existir otras, así como que el Estado va a estimular aquellas de carácter más social.

Como puede apreciarse, se trata de un entorno en el cual desaparecen, por consiguiente, los condiciones para la consecución del pretendido principio de distribución, “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”, si bien se establecen importantes preceptos a fin de evitar la concentración de la propiedad en sujetos no estatales, fundamento del sistema socialista cubano, y se enumeran los bienes esenciales que integran la propiedad socialista y su carácter intransferible e inembargable.

Como se presenta el cercano sistema de relaciones, a nuestro entender, una de las decisiones de más alcance tiene que ver con la que reconoce una mayor autonomía a la empresa estatal socialista, ente que precisa desempeñar un rol fundamental en el novedoso escenario y acorde con sus potencialidades; lo que puede reportar, además, significativos dividendos para impulsar el desarrollo local.

Si bien la nueva Carta Magna ratifica que el Estado dirige, regula y controla la actividad económica, así como que la planificación resulta un elemento medular del sistema de dirección del desarrollo; por igual esta reconoce el valor de la contribución de la inversión extranjera y de otras formas de la propiedad. Contrapartes que, aunque en equilibrio, vienen a confirmar que un mundo diferente se ha venido conformando, y está aquí ya.

¿Qué es la Constitución de un país? No más que el conjunto de normas que fijan los límites de las relaciones entre los Estados, y de estos con los ciudadanos. Por tanto es cardinal aprovechar la oportunidad que se nos ofrece, de entre todos edificar, con ideas, el contorno legislativo que queremos los cubanos.

Por supuesto que, en estas líneas, no hemos recogido toda la letra referida a los Fundamentos económicos, solo el espíritu, con la finalidad de indicar el camino hacia uno de los más trascendentes Títulos de la nueva Ley de Leyes.