Viernes, 24 de mayo de 2019 3:47 AM

Jóvenes avileños: los principios no son negociables

Es media mañana en el Instituto Preuniversitario Urbano Ernesto Guevara de la Serna, de Ciego de Ávila, y los uniformes azules llenan la plaza y el pasillo central durante el receso.

Cuando el reloj marca las 10:30 antemeridiano suena el timbre, pero los jóvenes no van a sus aulas. Sobre el lustrado pasillo toman inusual asiento. Les toca una clase en la que ellos mismos transmitirán el contenido.

Saben que el tema no irá a sus exámenes docentes habituales, pero sí a las pruebas constantes de la vida. Les toca hablar sobre la futura Carta Magna de Cuba. El diálogo empieza con la amena guía de profesores y dirigentes juveniles. Sin mucha dilación, el alumnado asume el protagonismo.

Arianny Rodríguez Durán manifiesta que la nueva Constitución garantiza su futuro: “Tiene las bases de un porvenir seguro y con el Sí demostraremos a los enemigos de la Revolución que los jóvenes estaremos presentes”.

En la mayoría de los procesos de votaciones anteriores, estos muchachos participaron, pero custodiando las urnas durante su etapa pioneril. Ahora el panorama les cambió, según el criterio de Alain Martínez Poll.

“Es la primera vez que formamos parte de este proceso, al cual hemos seguido desde que surgió hasta el Referendo. El documento por el cual votaremos, lo hemos elaborado nosotros, y tiene en cuenta mis derechos y deberes. Me siento satisfecho con su resultado y votaré a su favor. En verdad no me imagino hacer lo contrario, pues me quedaría con un cargo de conciencia para toda mi vida.

EstudiantesPara Alain, el No resulta inconcebible

La práctica en la mayoría de los planteles avileños refleja que el movimiento estudiantil mantiene su apoyo al desarrollo de una Cuba próspera y sostenible.

“Este 24 de febrero será la ratificación del sí por todas las facilidades que nos aporta la Constitución”, señala Melani Rosa Ramos Miralles, quien abunda: “Los jóvenes tenemos el derecho a votar por lo que pensamos y por lo que creemos. Con ello respaldamos conquistas como la salud y la educación gratuitas, más el continuo desarrollo de las ciencias, a pesar del bloqueo”.

Para Marlon Eduardo Martínez Espinosa, seguidor de los deportes, esta rama también es reflejo de las conquistas de Cuba en el orden social: “Esa fortaleza se debe al apoyo que existe a la actividad competitiva desde la base. El deporte se practica en las escuelas y en los barrios. Ahí se empieza y de ahí surgen los campeones, y eso lo respalda la nueva Carta Magna”.

Laurent Sánchez Galván ha sido testigo de que se trata de un proceso beneficioso para el país: “Nos brinda a los jóvenes la posibilidad de expresar lo que sentimos y votar por lo que queremos, y con ello damos continuidad al legado de la Revolución”.

Así la clase, en medio del pasillo, entra en su etapa final con una sentencia permanente de la profesora Dunia Gil en sus clases, proveniente del ideario de Antonio Maceo, la cual sus muchachos tienen presente: “Los principios no son negociables”.


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