Miércoles, 26 de septiembre de 2018 1:06 AM

Esencias de la Constitución vigente en Cuba

 El 24 de febrero de 1976, en acto solemne, se proclamó la nueva Ley de leyes, que ostenta el mérito de ser la primera de carácter socialista del hemisferio occidental, la cual se halla aún vigente

En el recuento sobre casi siglo y medio de las Constituciones proclamadas en Cuba, precisamos que, en la etapa neocolonial, la más progresista de nuestras cartas magnas había visto la luz en 1940; pero como, en este período, todo intento por favorecer a la mayoría tuvo un pero, los atributos fundamentales de esta permanecieron a la espera de encontrar un espacio mejor.

Era tal su alcance que incluso le propició el margen a la dirección de la Revolución naciente en 1959 para no precipitarse en lo referente a la institucionalización del país.

Sobre el particular, en discurso pronunciado por el, entonces, primer ministro Fidel Castro, el 21 de Mayo de 1963 en la Universidad Lomonósov de Moscú, aseguró que “en nuestro país, igualmente, están por resolverse muchas cuestiones de tipo institucional (…) para darle una forma nuestra al régimen socialista que, inspirados en el marxismo leninismo, estamos creando. No hemos querido hacerlo de manera idealista, hemos preferido no apurarnos, puesto que no es un buen procedimiento imaginar leyes e instituciones y luego tratar de adaptar las realidades a esas formas ideales. No son las realidades las que deben adaptarse a las instituciones, sino las instituciones las que deben adaptarse a las realidades”.

As,í durante 1975 fue creado un anteproyecto de la Constitución de la República, sometido al análisis, primeramente, del Primer Congreso del Partido Comunista y acto seguido a consulta popular, en la que participó más de seis millones de personas, y se formularon propuestas que llevaron a modificar 60 de los artículos propuestos.

El 15 de febrero de 1976 se celebró un referendo en el cual votó el 98 por ciento de los electores. El 97,7 por ciento de los votantes lo hizo por el sí, alcanzando así su aprobación, mediante el sufragio libre, directo y secreto. El 24 de febrero de 1976, en día muy señalado para los cubanos, y en acto solemne, se proclamó la nueva Ley de leyes, que ostenta el mérito de ser la primera de carácter socialista del hemisferio occidental, la cual se halla aún vigente.

Desde sus primeros artículos, esta establecía que Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos como república democrática y unitaria, para el disfrute de la libertad política, la justicia social y la solidaridad humana, cuya soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado.

Define que el Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista.

Define que el sistema político, genuinamente democrático, de amplia participación ciudadana, se fundamenta en la dignidad, la igualdad y el ejercicio real de los derechos humanos. Todos los ciudadanos cubanos gozan de iguales derechos y están sujetos a iguales deberes.

Proscribe, y sanciona por Ley, toda discriminación por motivo de raza, color de la piel, sexo, origen nacional, creencias religiosas y cualquier otra lesiva a la dignidad humana.

Plantea, al mismo tiempo, que el derecho de cada cubano al trabajo es un deber y motivo de honor; que se atienda y proteja su salud, la educación gratuita, el derecho al deporte y la educación física, están igualmente reflejadas en la Carta Magna.

El sistema político pone énfasis en la incorporación auténtica del conjunto de la sociedad a la toma de decisiones. El debate de los asuntos de interés público, desde los de trascendencia nacional hasta los locales, contribuye a la unidad y es un punto de partida para la adopción y la aplicación de medidas prácticas.

Nuestra Ley de leyes, a lo largo de estos años, ha sido sometida a tres reformas. El 28 de junio de 1978, cuando la Asamblea Nacional del Poder Popular, en uso de sus facultades, acordó modificar el artículo 10, inciso a) de la Constitución, y decidió que Isla de Pinos pasara a denominarse Isla de la Juventud.

Tomó cuerpo esta reforma, al tener en cuenta la celebración en nuestro país del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, y por la edificación allí de escuelas en el campo en las que se recibieron becados de todas partes del mundo.

La segunda modificación fue aprobada el 12 de julio de 1992, de acuerdo con la Ley de Reforma Constitucional, encaminada a cumplimentar las recomendaciones del IV Congreso del Partido, y luego del debate público, abierto y franco. Justamente, para hacer aún más representativas las instituciones democráticas del país y perfeccionar sus estructuras, atribuciones y funciones de dirección, se establecieron nuevas formas de elección de los diputados a la Asamblea Nacional y de los delegados a las asambleas provinciales, con lo cual pasaron a elegirse estos cargos por el voto directo de los electores en los barrios.

Al tiempo, se incluyó la definición del país como Estado laico, y la libertad de los ciudadanos a practicar las ideas religiosas de su preferencia, o a no profesar alguna.

Y la tercera vino al mundo ya entrado el siglo XXI, con la finalidad de dejar expresamente consignado el carácter irrevocable del socialismo y del sistema político y social revolucionario por ella diseñado; así como que las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con otro Estado no pueden ser negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera.

Tuvo su origen el 10 de junio de 2002, con un plebiscito en el que participaron más de nueve millones de personas, las que se expresaron en asambleas extraordinarias de las direcciones nacionales de las organizaciones de masas, y en actos y marchas realizados el día 12 del propio mes, en todo el país.

Además de que se recogieron, voluntariamente, las firmas de ocho millones 198 237 electores, los días 15, 16 y 17, con el fin de hacer invulnerable ante el enemigo el contenido socialista de la Constitución.


Comentarios  

# ángel 125 03-09-2018 13:14
Dicha carta magna debe ser actualizada, pero la nueva no debe contemplar el matrimonio homosexual, este debe seguir siendo entre un hombre y una mujer
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