Jueves, 20 de septiembre de 2018 1:45 AM

¿Por qué son diferentes las elecciones en Cuba? (+Post)

Solo biografías y fotos colocadas en sitios de gran afluencia delataron la existencia de comicios en Cuba, proceso que permitió la conformación de la Asamblea Nacional del Poder Popular y de las Asambleas Provinciales, y que concluirá este 19 de abril con la elección de un nuevo presidente.

El proceso transitó sin fondos para sufragar campañas, sin promesas, sin imágenes de líderes construidas a través de la propaganda y sin mercantilización, porque desde el año 1976, cuando Cuba elaboraba su Constitución, quedó claro que nuestro sistema electoral sería muy democrático porque el pueblo postularía y elegiría.

Ninguno de los candidatos postulados puede hacer propaganda a su favor ni necesita dinero para darse a conocer. No se hacen actos o manifestaciones para ensalzar una figura, no hay show mediático, no se reparten pasquines ni volantes y no existen las promesas. Solo la Comisión Electoral Nacional está facultada para dar a conocer fotos y biografías capaces de exponer los méritos alcanzados en la vida social y política, para que pueda votarse por el mejor.

El cuadro termina de completarse con el carácter público del Registro Electoral, las Asambleas de Nominación de Candidatos a Delegados, de donde salen las propuestas, y los modos en que se realiza la votación y el escrutinio.

Por ejemplo, el Registro Electoral es automático, universal, gratuito y público, y a los 16 años de edad cada ciudadano con capacidad legal es inscrito en él para que ejerza su derecho de elegir o resultar elegido. Por razones de sexo, religión, raza o filosofía política, nadie queda excluido.

Mientras que en otros países los candidatos surgen de la competencia entre varios partidos y candidatos, aquí salen de las Asambleas de Nominación. Los cubanos y cubanas tenemos el privilegio de postular a los candidatos a partir de sus méritos y capacidad, desde la base, o sea, en barrios, demarcaciones o áreas de las ciudades y el campo.

El Partido Comunista de Cuba, aunque fuerza dirigente de la sociedad y el Estado, no tiene fines electorales, por tanto, no postula, elige o revoca.

La Ley Electoral en su artículo 3, establece que el voto es libre, igual y secreto, y solo podrá ejercerse una vez, y con el escrutinio público se destierran los fraudes y el oportunismo político.

Aunque los mecanismos pueden ser perfectibles y se han anunciado futuras modificaciones a la Ley Electoral, cuando ocurra el anunciado cambio de poderes, será inevitable pensar que nuestro sistema electoral ha sido todo lo democrático que ha podido y mucho más que cualquiera de los imperantes en la región.

También será válido cuestionarnos por qué dónde imperan “democracias participativas” gana Hillary Clinton, con la mayoría de los votos del pueblo, pero no llega al Despacho Oval de la Casa Blanca o cuál es el grado real de representatividad en los espacios de poder al que puede aspirar un partido indígena u obrero. Entonces, será fácil comprender por qué las elecciones cubanas son diferentes.

#SomosContinuidadEn un día memorable para todos los cubanos, en que se cumple el natalicio 199 del Padre de la Patria y...

Posted by Youry Santana González on Wednesday, April 18, 2018


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