Miércoles, 26 de septiembre de 2018 6:41 AM

La misma respuesta para una vieja pregunta (+Posts)

A los sietemesinos, los ingenuos y los enemigos de siempre les queda a medida el refrán que dice: “No hay peor ciego que el que no quiere ver”

Finalmente, la respuesta a la pregunta que se hicieron los sietemesinos, los ingenuos, los enemigos de siempre y hasta algunos revolucionarios, tiene una respuesta. ¿Qué pasaría en Cuba cuando Fidel no estuviera? Nada. Y todo.

En 2006, cuando Fidel se retiró de la vida política al frente del país y asumió esas responsabilidades el General de Ejército Raúl Castro, cada cubano supo que no cambiaba mucho, casi nada, apenas cuestiones relacionadas con la personalidad de Raúl. Se mantuvieron entonces, las coordenadas de la Revolución, y no solo porque el timonel tuviera el mismo apellido, sino porque el rumbo estaba trazado desde los días fundacionales de la gesta.

Por eso todavía había quien se preguntaba por el destino de esta Isla y su gente una vez que “los Castro” no estuvieran en el poder, reduciendo la voluntad del pueblo a un linaje, minimizando la capacidad real de decidir, entre todos, el diseño y la materialización del proyecto social, y de escoger para ello a los mejores.

Ese pueblo les contestó con una frase corta y precisa en noviembre de 2016: #YoSoyFidel. Pero los sietemesinos, los ingenuos y los enemigos de siempre creyeron se trataba de una reacción transitoria ante la conmoción nacional.

¿Qué pasará en Cuba cuando Raúl no esté?, seguían interrogando los que no aprendieron la lección histórica y apostaban por un viraje en la nueva generación de dirigentes que no atacó el Moncada, no vino en el Granma, no bajó de la Sierra y que no tendrían —eso creían, más bien ansiaban—, el compromiso de continuar la obra.

#Raúl Castro: “La elección de Díaz-Canel no es casualidad. No dudamos que por sus virtudes, experiencia y dedicación al...

Posted by Periódico Invasor on Thursday, April 19, 2018

El día llegó este 19 de abril y, como hace 57 años en las arenas de Girón, trajo las respuestas que muchos habíamos anticipado. Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, quien ha sido elegido por 603 votos de 604 posibles como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros (y se me antoja que en un acto de modestia ese voto que falta sea el suyo), no lleva el apellido de Fidel ni Raúl, pero no le hace falta.

En sus primeras palabras al pueblo de Cuba y el Parlamento, ya investido como Jefe de Estado y de Gobierno, Díaz-Canel disipó las falsas ilusiones de los enemigos de siempre: “A quienes por ignorancia o mala fe dudan de nuestro compromiso, debemos decirles que la Revolución sigue y seguirá. (...) el mundo ha recibido el mensaje equivocado de que la Revolución termina con sus guerrilleros”.

• La Revolución no termina con sus guerrilleros

Más claro, ni el agua. Nada cambiará en las esencias y, al mismo tiempo, todo deberá cambiar en el día a día para que el país logre las metas propuestas en pos de un Socialismo capaz de ofrecer prosperidad, equidad social, oportunidades, derechos y deberes para su ciudadanía.

Los sietemesinos, los ingenuos y los enemigos de siempre ahora tendrán que inventarse otras interrogantes. No obstante, lo verdaderamente recomendable sería que dejen de hacerse preguntas para las cuales solo ellos no saben las respuestas. Ya lo dice el refrán: “No hay peor ciego que el que no quiere ver.”

Miguel Díaz-Canel: “Asumo la responsabilidad para la que se me ha elegido, con la convicción de que todos los cubanos...

Posted by Periódico Invasor on Thursday, April 19, 2018


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