Domingo, 19 de agosto de 2018 3:21 AM

Punta Alegre con toques de FEU (+Post)

Cuentan los trabajadores del motel Vista al mar, mejor conocido como La Casona de Punta Alegre, que desde que Irma estuvo por allí, la algarabía no había vuelto por aquellos lares. Un buen día de este diciembre, las casas de campañas colonizaron el lugar y el jardín se convirtió en campamento. Mas no fue hasta la llegada de “los muchachos de la universidad”, como cariñosamente hoy les llaman algunos, que el ajetreo se adueñó del sitio, y las aun heridas abiertas del norteño poblado pesquero recibieron la inyección de espíritu joven.

Mochila al hombro desembarcó la tropa de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) puesto que había que cargar con todo lo imprescindible para una semana. Del sacrificio y la voluntariedad de la iniciativa del contingente, dice mucho el Ernesto Che Guevara que los identifica, ahora es cuestión de hacerle honor a tan tremendo nombre, por eso coinciden en lo importante de trabajar donde y hasta que sea necesario.

Contingente de estudiantes y profesores universitarios ofrece apoyo a la comunidad de Punta Alegre... #SienteLoUtil...

Posted by Roberto Amaury Cruz Santiesteban on Thursday, December 7, 2017

En la Calle F de la comunidad Máximo Gómez, un grupo se bate con los árboles que todavía permanecen caídos en la parte trasera de la casa de Imelia Ferrer Escobar. Desde una esquina, la lugareña los observa orgullosa, cual si se tratara de unos hijos, pues “a buena hora llegó esta juventud, vivo sola y casi nada le había podido hacer a mi patio que con su ayuda, ya tiene otra cara”.

Dos cuadras más al norte el panorama se transforma. Para Rayner Enrique Samuel Pol quizás esta sea su primera vez preparando una mezcla, y aunque la Pedagogía nada contempla sobre el tema, “hay que hacerlo lo mejor posible”. Alguien de los presentes jaranea con la posibilidad de que el momentáneo aprendiz pueda convertirse en albañil y como en “el piquete” nadie quiere quedar retrasado, los morosos se contagian con los activos, al tiempo que las lozanas manos transportan los bloques que habrán de levantar el hogar de una familia.

Mientras suda a la par de sus alumnos, Javier Rodríguez Febles parece no poder salir del asombro. Pensó que conocía bien lo sufrido en Punta Alegre con el paso del huracán y ahora cree que “se quedaron cortos con los detalles”. Si tuviera que hablar de huellas no dudaría en mencionar las amistades sumadas a la lista durante esta experiencia, porque “más allá de levantar una pared o cargar materiales, también hemos venido a identificarnos con un pueblo que verdaderamente lo necesita”.

Feu en Punta AlegreAlejandro GarcíaTodas las manos para borrar las huellas de Irma

Llama la atención no encontrar ninguna joven envuelta en las faenas y al preguntar por ellas, aclaran los muchachos que “por supuesto que vinieron pero su encomienda está en el campamento”. Al llegar al lugar, muy cercano a la costa, las descubro encargándose de mantener el ambiente ordenado. De la proximidad del horario del mediodía, se ocupa de avisar el ajetreo de algunas que, junto a Fidelina Borroto y Soledad Escobar, trabajadoras de la instalación, ultiman los detalles en la cocina y el comedor con vistas a dejar listo el almuerzo.

A juicio de Rachel Lorenzo García, durante los cuatro años que lleva estudiando la Licenciatura en Derecho, esta ha sido de las mejores oportunidades, no solo para demostrar el potencial de la FEU, sino además, para confraternizar entre las propias facultades de la Universidad “Máximo Gómez Báez” que tras la integración, al estar en sedes dispersas, en escasas ocasiones tienen la posibilidad de coincidir.

En lo que ellos llaman “su habitación”, identificada con el número 17 sobre la lona azul, los estudiantes de segundo año de Cultura Física no dudan en citar, como lo más difícil de la estancia, a las bajas temperaturas que desde el primer día se hicieron sentir. Dicen que el frío los obliga a saltarse el chapuzón en la playa que muchos traían en mente, y hasta hay quien confiesa con pena, haber obviado otras cosas importantes en la jornada inicial.

Sobre el entusiasmo y la energía traídos por los universitarios a la comunidad, detallan las madres que no pudieron evitar sumarse a la bailoterapia que, culminado el A jugar con los infantes, incitó a poner el cuerpo en actividad. Asimismo, los muchachos de Telón Abierto llegaron a improvisar escenario y dar muestras del talento aficionado que, como en otras tantas ocasiones, volvió a conquistar los aplausos.

El próximo domingo serán otras las caras que lleguen a poner su empeño para que la Punta no lleve lo de Alegre únicamente en el nombre. Y cuando este miércoles el calendario señale el 20 de diciembre, la FEU avileña habrá demostrado que 95 años de historia todavía se escriben con la misma tinta fresca del primer día.


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