Viernes, 24 de mayo de 2019 3:29 AM

Una historia en dos tiempos

Dice que no recuerda con nitidez cómo fueron los últimos días antes del triunfo, pero sus palabras parecen delatarlo cuando comienza a develar fechas, acciones y diálogos con la misma frescura con que los protagonizara hace 60 años, cuando las canas todavía eran improbables y las lomas retumbaban con el eco de la lucha.

Municipio FlorenciaCortesía Museo Municipal Así lucía Florencia en la década del ‘50 del pasado siglo.Entonces, Florencia era solo un chispazo de tierra al norte de Ciego de Ávila, donde los bohíos y las casas de puntal alto se combinaban con la extensa línea férrea que dibujó el tren del norte de Cuba sobre su geografía, salpicada de montañas y llanuras.

La farmacia, la pequeña tienda del pueblo, el hotel Saratoga, el liceo, los juegos de pelota y el tímido caserío, que hacía una franja sobre el lomerío, concentraban el ir y venir de la comunidad. La proporción de habitantes por médico era de uno por 2 000, y las escuelas, a pesar de ser públicas por decreto constitucional, no lograban completar su matrícula, lo mismo por el precio de los libros y uniformes que por la necesidad de trabajar desde que el cuerpo resistía cargar un fardo de tabaco o acopiar tomate.

Sin embargo, José Negrín San Gil insiste en contar los otros vericuetos de la historia, las verdades que, a veces, se omiten en los libros, en hacer retrospectiva y exprimir cada detalle para devolvernos la certeza de una victoria acelerada en comparación con el resto del antiguo Camagüey.

Su diálogo afable va hasta los años de la clandestinidad, al momento de la fundación de las primeras células del Movimiento 26 de Julio (M-26-07) y a las peripecias de un grupo de jóvenes, que, en ocasiones, con el nivel mínimo de instrucción, supieron arriesgarse y entregarlo todo por lo que creían mejor: ¡La Revolución!

Se hablaba ya, sin miramientos, de los Barbudos que estaban en la Sierra Maestra, de las guerrillas del Escambray, del sanguinario capitán Rosales, a quien un joven le picó la cara con una cuchilla de cortar tabaco, y el número de alzados crecía por días, en la medida que la situación se complicaba en el llano.

José Negrín San GilAilén Castilla“Creo que nunca sospecharon que yo me encargaba de la propaganda”, explicó Negrín.“Trabajaba en una farmacia y era el jefe de Propaganda del M-26-07 en la zona. Desde Morón me hacían llegar los pasquines escondidos en el tren. Noelio Mursulí se desmontaba en el crucero de la entrada, iba a la farmacia a comprar medicina y me los dejaba. Después nos encargábamos de distribuirlos. Una vez la cosa se puso fea, porque los metimos en el liceo junto con un bulto de periódicos y fueron descubiertos por un batistiano, que avisó rápido a la rural.”

Fue Juan Hernández Brito, hombre recto y honrado que pertenecía a la Ortodoxia, quien se encargó de constituir las primeras células, gracias a las orientaciones de un presidente de la Federación de Estudiantil Universitaria de La Habana que, huyendo de la persecución de la tiranía, llegó a su casa, y del grupo que operaba en Morón.

“Un día este muchacho nos pidió ir hasta el lugar donde más gente se reunía en el pueblo y fuimos hasta el hotel Saratoga. Las instrucciones fueron hacer células de tres con una, sin conocernos entre sí, para evitar las delaciones. Aun así, un día nos cogieron una pila de armas y le dieron candela a la casa donde estaban guardadas.”

Con el encargo de recaudar armas y municiones para hacerlas llegar hasta el Escambray, no quedó ningún batistiano en la zona que no fuera despojado. Una bomba en la estación de trenes, otra en la línea del ferrocarril, la distribución de bonos para recaudar fondos, garantizar el suministro de comida a quienes operaban en Boquerón y sumarse a las acciones de la Huelga del 9 de Abril, confirmaron el alcance de un movimiento que, de gestado a hurtadillas tras las puertas, pasó a las calles y las lomas.

El cruce de la Columna No. Dos Antonio Maceo, comandada por Camilo Cienfuegos, por el territorio terminó de avivar el espíritu revolucionario y las acciones vinieron en ráfagas. Una de las últimas fue la emboscada del malangal, el 15 de noviembre de 1958, donde el grupo del capitán Alberto Torres atacó a un jeep de la tiranía en la carretera hacia Palma.

El lugar fue sugerido por Ermides Carballo, uno de los clandestinos de la zona, porque el malangal era grande y estaba cerca del puente de Palma, además, la retirada era fácil por estar al lado de la loma.

El 23 de noviembre los soldados de la tiranía y los chivatos abandonan Florencia y, al día siguiente, hace su entrada el pelotón al mando de Victoriano Parra, del Frente Norte de Las Villas, quienes quemaron el abandonado cuartel de la Guardia Rural y los papeles de la Alcaldía.

Era inminente el triunfo, sin embargo, el 7 de diciembre de 1958 vuelven dos camiones cargados de casquitos en “zafarrancho” de combate, para ser esta la última vez que pisaron el terruño.

“Ni un solo tiro me dieron y mira que era una ráfaga”, es la primera frase de Ermides antes de comenzar a contar, casi sin querer, aquel Florencia, en el que Olga Jiménez Cardoso, su actual esposa, calcaba brazaletes y cocía banderas, desde los 10 años, y los jóvenes ortodoxos cuchicheaban, a escondidas, las últimas orientaciones o noticias.

Abuelos sentadosAilén Castilla Un matrimonio a prueba del tiempo y de la historia.“Yo tenía un revólver y me apuré para esconderlo, aunque, al final, me encañonaron. Me llevaron para Morón junto con Andrés Ruiz y Argelio Navarro. Nos dijeron que a las 12:00 de la noche iban a matarnos, no nos dieron ni agua, y me cortaron las hombreras de una camisa de milicia que llevaba puesta. Cuando estábamos resignados el capitán Cantón nos soltó, por mediación de algunos amigos y de una carta que recibió del propio Camilo. Esto pasó antes de que llegara Rosales, este sí nos hubiera matado sin pensarlo, incluso, nos persiguió casi hasta Florencia. El pueblo nos esperó en la calle, aquello era una fiesta.”

Inmortalizado el 14 de diciembre como el día oficial de la victoria, comenzó la historia a escribirse en otro tiempo, uno cargado de esperanza y retos, de compensaciones y alegrías, del que tampoco ha podido desligarse la vocación perpetua de mirar hacia el futuro, sin olvidar el pasado.

Hoy Florencia, a pesar de ser el municipio con mayor índice de envejecimiento en la provincia, potencia la calidad de vida del adulto mayor y exhibe indicadores de salud comparables con los estándares del Primer Mundo, en los que no figuran, al menos en lo que va de año, muertes de recién nacidos y niños en edad preescolar y escolar.

La educación sortea con éxito la inmensa tarea de enseñar y educar, aun cuando la falta de personal docente y las limitaciones económicas que agrava el bloqueo constituyen retos inmensos.

Lea más al respecto

Sigue la agricultura entre los renglones económicos fundamentales, junto al tabaco, el tomate y los cultivos varios; se pretende aprovechar las potencialidades del paisaje en función del turismo, y proyectos de desarrollo local, incentivados con cooperación extranjera, han incrementado las potencialidades para la producción de materiales para la construcción, productos en conservas y dulces.

El Trabajo Comunitario Integrado es una herramienta válida que ha incidido y transformado entornos socioculturales complejos, se vela por la acertada ejecución del presupuesto, se garantizan inversiones atinadas, se respalda la masividad del deporte y se cumplen los principales indicadores macroeconómicos.

Sin embargo, más que las cifras, es el saldo humano y social lo que invita al recuento y a pararnos de frente a los hechos para que sus protagonistas vuelvan a contarlos. Vivir la historia en dos tiempos para ser justos, encontrar lo bueno en lo cotidiano, valorar el antes y el después, y saber cómo se luchó para entender por qué no se cede son, también, formas de celebración y homenaje. No hay derecho al olvido.


Comentarios  

# senelio ceballos 15-12-2018 06:32
Saludos a florencianos ausentes!!!....Ailen....Que no te quede duda que es un Bello pueblo de campo, lindas parrandas y muy fertiles tierras.......He contado otras veces este episodio....Espero que algun periodista -investigador....entre uds ..invasores..Logre localizar mas datos y exponerlo en un articulo sobre la liberacion de Florencia............Estabamos con nuestros primos recogiendo los ultimos mangos en la finca......los Remigios...esa familia se dedicaba al Ganado, tenia una finca donde hoy esta la cola del embalse..LIBERACION DE FLORENCIA....[ cerca de las POJAS]...Otra finca en donde hoy esta el Molino de piedra entre CHambas y el entronque de TAMARINDO por el cuircuito norte....Conociamos la familia por algunos enlaces familiars lejanos y por eso, nos dejaban entrar a la finca a buscar mangos y asi ocurrio seria finales de vacaciones de verano quizas JULIO-AGOSTO /1958.....Cuando llegaron tres camiones [ commandos ] llenos de casquitos y un jeep del ejercito y en zafarrancho-despliegue se tiraban de los carros y comenzaran a subir hacia las lomas tiraban pequennas rafagas y gritaban.....Nosotros nos escondimos no muy lejos de alli entre las raices y troncos de la arboleda de mangos......Aquello desde tempranas horas duro hasta el mediodia y nosotros no nos moviamos de alli...Cuando se fueron...Pudimos regresar a la casa que estaba unos dos kilometros al pasar el Viejo camino REAL...de la Habana, cuando aquello lleno de pantanos instransitables...Hoy es la carretera que une a Florencia con BOQUERON........Cual fue EL MOTIVO de aquella demostracion de fuerzas y gasto de balas.......QUITAR ..en el pico de la loma....UN PAPALOTE...con la bandera 26 de Julio.... que desmoralizaba a la guardia del cuartel.....alla arriba estaban los miau-miau [ rebeldes ]...aqui abajo estaba en el pueblo el cuartel y la policia.....Ailen...Si, ALGUIEN, de los periodista-investigadores...Es o fue real una historia ...Unos dias antes de la liberacion!!....Preguntar donde esta EL MERINO y la Antigua tienda de los REGALADOS....En esa direccion unos 3-4 kilometros hacia Luwrey, al bajar la loma la finca estaba la derecha....Cerca por donde pasoron las tropas de CAMILO....
Responder | Responder con una citación | Citar

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar