Domingo, 27 de mayo de 2018 3:46 AM

Un Che vigilante desde la pared (+Video)

Dice el profe Yosnel Núñez Jiménez que antes de decidirse a trabajar en uno de los institutos preuniversitarios urbanos de la ciudad de Ciego de Ávila, los recorrió todos. Lo lógico habría sido que, siendo el más cercano a su zona de residencia, se decantara por el IPU La Edad de Oro, ubicado en el reparto Vista Hermosa. Pero no.

Dice el joven —quien no solo es maestro de Biología, sino Secretario General del Comité UJC del centro—, que cuando llegó al IPU Ernesto Guevara de la Serna y vio el mural en el pasillo de la escuela no lo pensó dos veces. Tendría que pedalear todos los días desde su casa hasta el reparto Ortiz, pero saberse bajo la mirada de un Che vigilante desde la pared valdría el esfuerzo.

Todo eso lo cuenta ahora, en una tarde soporífera de junio, cuando Invasor insiste en encontrar las conexiones entre alumnos, claustro y el héroe que, justo a la entrada, con una sonrisa de adolescente captada para siempre por el lente de un afortunado, invita a hacer más y decir menos.

Quisimos hurgar en la cotidianeidad del único centro educacional que lleva el nombre del Guerrillero Heroico en Ciego de Ávila, para confirmar, tantos años después de aquella carta estremecedora y fulminante leída por Fidel con voz rota, que el Che no es un hombre del pasado.

Porque no bastaría con que su biografía esté en cada uno de los murales, en las aulas y departamentos. No bastaría con que se enumere de memoria la cronología de su vida. No bastaría con recopilar fotografías y discursos. Ese sería apenas el comienzo.

Para conocer al joven Ernesto habrá que buscar en su infancia, en Rosario, y leer el testimonio hermoso y profundo de su padre: “Si hubiera tenido la juventud y el coraje necesarios para empuñar el arma que dejó mi hijo el Che, este libro jamás se hubiera escrito.”

Mi hijo el Che, documental de Fernando Birri

Para entender por qué se fue de mochilero y en motocicleta por América Latina habrá que ver la película, sí, pero también “beberse” de un tirón las Notas de viaje y las anécdotas contadas por Alberto Granado, su amigo incondicional.

Siempre será mejor volver sobre sus diarios, sus anotaciones, las cartas a sus hijos, la memoria de quienes lo conocieron, que repetir parsimoniosamente, como quien es evaluado por ello, el día y la hora en que retumbaron los disparos en La Higuera.

Germán Ávila Álvarez lo sabe, por eso, desde su cargo de director de la escuela, ve más allá de los matutinos y turnos de reflexión y debate. Su aspiración es que todo el cúmulo de valores que cristalizaron en la personalidad del Che, calen en su alumnado, partiendo siempre del ejemplo, y no por ósmosis, sino por convencimiento.

inter preuniversitario ernesto che guevaraAlejandro GarcíaYosnel Núñez prefirió trabajar en el único centro que lleva el nombre del Che¡Claro!, de alguna manera hay que desandar esos caminos. Previo a este día 14, en que se conmemora el aniversario 89 del natalicio del Guerrillero Heroico, han desarrollado actividades que van desde matutinos especiales hasta charlas con profesores de Historia. Además del acto de recordación, inaugurarán una exposición con fotografías y documentos, gestionados por los propios alumnos y profesores. Y en octubre, cuando se cumpla el 50 aniversario de la caída en combate de Ernesto Guevara, irán a rendirle honores en Santa Clara y a conversar con uno de sus compañeros de la Columna 8: Efrén León.

Dice Yosmel que con paciencia han estado amasando el sueño de dialogar vía telefónica con Aleida Guevara y, si se les da ese chance, aprovecharán para hacerle muchas preguntas y él, en particular, le contará de ese respeto y orgullo que le nace cuando, desde el pasillo central, siente la mirada inagotable del Che sobre sus hombros.


Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar