¡Y tienes que dar las gracias!

Hago una anécdota: “Un día, mientras iba en un camión de pasajes, conversaba con mi compañera de viaje acerca de la incomodidad de aquel medio de transporte, cuando una mujer de unos 45 años, sin pedir permiso para interrumpirnos, y en tono muy descompuesto, casi nos gritó en la cara: ‘Y gracias que tenemos este camión.’

“La verdad no reaccioné muy rápido. Mi compañera sí. Y su respuesta me dejó pensando por muchos días: ‘Agradecidos estamos de poder trasladarnos, pero, créame señora que no pienso darle gracias a nadie, porque no venimos gratis, y porque, como seres humanos que somos, aunque comprendemos que no sea posible, merecemos algo mejor.’”

Les cuento esto porque aquella respuesta la siento muy cercana a la que considero que usted también le otorgaría al caso de Orelvis Martínez Bustamante, residente en el Edificio Siete, apartamento 13, Vista Hermosa, Ciego de Ávila, y que hoy describe.

“(…) hace varios meses hice la solicitud de un metro contador para el alumbrado del hueco de la escalera de mi edificio. Después de varios meses de espera por fin pusieron el contador y el breacker, pero no hicieron la instalación que va del breacker al registro del hueco de la escalera para poder poner las lámparas, porque ellos dicen que ellos llegan hasta ahí, que la otra instalación la hace alguien que contratemos.

“Les explique que podían hacerla que yo tengo el cable que no es para mi apartamento solamente que es para todos, (…) pero no me hicieron caso. Llamé a la Planta planteando el problema y me transfirieron a Atención a la Población donde una señora nunca me entendió la explicación que le di y me transfirió a otra que yo no sabía ni quien era y le dije lo mismo. Esta tampoco me entendió y me transfirió a un especialista, el cual me dijo lo mismo en muy mala forma y terminó diciéndome: ‘Y gracias que te pusimos el breacker’ y me tiro el teléfono en plena cara.

“Días después escucho por Radio Surco, en el programa de facilitación social, a funcionarios de la Planta hablando sobre las infracciones de los consumidores y las multas a poner, y lo decían con mucho énfasis (…), me sentí tan impotente que llamé dando mi queja. Me atendió Agnerys Traba, asistente de dirección, a la cual debo felicitar por su preocupación por mi problema; gracias a ella me comunico con Deborah, de Atención a la población en la Planta Eléctrica, y me dice lo mismo: que ellos llegan hasta el contador y el breacker, que eso es problema de Vivienda.

“Llamé a Vivienda, vuelvo a explicar mi caso, me transfirieron al 33225479 con la que se encarga de los edificios, le comento y ella me dice que Vivienda tampoco tiene que ver con eso que ellos no tienen electricista. Ya cansado de todo el peloteo, el maltrato, decido llamar al Gobierno Municipal (…) la muchacha amablemente me dice que se comunicará con el Director de la Planta, que llamara más tarde, hice la llamada y me dijo que le dejó el mensaje a la Secretaria (…) nunca recibí notificación, decidí llamar al Gobierno Provincial, cuento todo y dos días después me llama Tania y me dice que llamará a la Planta, y aún espero la respuesta.”

Ahora mis preguntas son. ¿Quién se encarga de poner una instalación eléctrica de solo tres metros de un breacker al registro de la escalera? ¿Vivienda o la Empresa Eléctrica? ¿Cómo en momentos como este, de cambios (…), suceden cosas tan simples y difíciles de solucionar?