Una carta diferente

Hace apenas unos días, el pasado 22, en Invasor.cu, la periodista Sayli Sosa Barceló reflejó, en el reportaje La verdad es que grietas no faltan, las fallas constructivas que repercuten en la calidad del programa de construcción de viviendas para colaboradores de la Salud en el territorio avileño.

• Lea aquí La verdad es que grietas no faltan 

El texto concluía con un párrafo en el que la autora señalaba: “Es una pena que con los mismos equipos sofisticados con que se mide la resistencia del hormigón, o la separación de los aceros, no se pueda calibrar la responsabilidad. ¿O sí?”. Pero, si bien, con tales medios resulta imposible tal medición, sí puede serlo mediante las actitudes ante semejantes grietas que, por demás, reclaman soluciones cuyos responsables institucionales tienen nombres y apellidos, y, con la prontitud que merece el asunto comienzan a responder.

En misiva fechada seis días después, y firmada por Jorge Luis Suárez Taño, director general de la Empresa de Construcción y Montaje de Ciego de Ávila, se precisa que tal entidad “como constructor de estas obras, convocó el viernes 30 de agosto, conjuntamente con los responsables de la producción de elementos y de la construcción de los edificios, a la Empresa de Diseño e Ingeniería y la ENIA (Empresa Nacional de Investigaciones Aplicadas) de Ciego de Ávila, con el objetivo de analizar y tomar las acciones que den respuesta a la situación presentada en estos”.

Añade que: “En esta reunión, se tomó la decisión de que nuestra entidad asumirá y ejecutará los trabajos de reparación, cumpliendo con las recomendaciones que aporta el informe del Estudio de Diagnóstico Patológico elaborado por la ENIA, aun cuando estos edificios 3 y 8 fueron construidos y entregados a la Dirección Municipal de la Vivienda desde el año 2008 y 2012, respectivamente, y hasta la fecha no se nos había notificado la existencia de estos problemas".

“Para acometer estas acciones, es necesario reunir un grupo de recursos materiales que aseguren la correcta reparación y el cumplimiento de las orientaciones de la ENIA; dentro de ellos, localizar el mortero expansivo necesario para el sellaje de las grietas, el cual no existe en la provincia. Una vez que se cuente con estos, se iniciará la reparación, previa coordinación con los propietarios de las viviendas y la Dirección Municipal de la Vivienda, para ejecutar los trabajos en el menor tiempo posible. Posteriormente, la Dirección de nuestra empresa le notificará cuando se hayan terminado los trabajos de reparación.”

Una carta no resuelve el problema. Como dije al inicio, se trata del inicio de la respuesta que merecen los lectores de Invasor y, sobre todo, los inquilinos de los inmuebles, pero queda claro que puede ser el principio de la esperada solución, y la reacción pública inmediata que siempre demanda el pueblo y que, ojalá, sea imitada por cada implicado en quejas, dudas y preocupaciones de los avileños. Ojalá no hubiera sido necesario publicar una investigación en nuestro sitio para que, entonces, apareciera una solución.