La nota más alta

No se trata de un examen cualquiera, sino de uno del cual, muchas veces, depende la tranquilidad de otros. Por eso el término “nota” en el título de esta sección. Sin embargo, también, muchas veces, la tan admirable calificación se obtiene sobre la base de reiterados reclamos y la nota ya no tiene el mismo significado.

Por eso hoy, este redactor otorga dos puntuaciones máximas a igual número de misivas recibidas, aunque haya notorias diferencias entre una y otra evaluaciones si el factor tiempo es tenido en cuenta.

La primera la firma Leydis Soler González, directora de la Vivienda en el municipio de Venezuela, en contestación a Idalmis López Cordero, quien escribió a Cartas Abiertas en la edición del 9 de diciembre último.

“(…) atendiendo al proceso investigativo en torno a la queja formulada (…) por la situación habitacional por la que transitan sus padres, así como las diferentes visitas realizadas por la Dirección de la Vivienda (DMV), cuadros y funcionarios de la Asamblea Municipal del Poder Popular al domicilio de Marcos Evangelio López García, padre de la recurrente, se pudo conocer que el 28 de diciembre de 2015 se acredita el Título de Propiedad, mediante Resolución No. 213/2015, dictada por la DMV (…) a tenor de la solicitud presentada por Marcos Evangelio, quien no poseía status legal sobre el inmueble, calificándose en esa oportunidad su estado técnico como regular”.

Alega la funcionaria que los afectados fueron visitados en varias ocasiones, en las cuales “se apreció el avanzado estado de deterioro del inmueble, en especial su cubierta, por lo que se les propone construir una facilidad temporal (…)” en tanto considera “necesario exponer que, independientemente del estado crítico de dicha vivienda (…) existen 173 casos, desde 2014 hasta 2017, con situaciones iguales o peores que esperan por tratamiento similar, sujeto a la entrada de financiamiento, a los que se adicionan todas las situaciones creadas por el huracán Irma, recibiendo en todo momento la atención y orientación respecto a sus intenciones.

“(…) la dilación en el tratamiento y solución del caso está motivada entre otras cuestiones por haber solicitado subsidio en un inicio en su nombre y no en el de su padre, por lo que fue necesario denegar el primer trámite e iniciar uno nuevo a nombre del titular. Teniendo en cuenta la situación de riesgos de dicha vivienda se evaluó la necesidad de dar tratamiento urgente y priorizado al caso, lo que no se había podido materializar hasta el 20 de diciembre cuando se le aprobó el subsidio”.

El pie de firma de la segunda carta corresponde al doctor Osvaldo Iváñez González, director de Salud en la provincia, en contestación a Claribel Hernández Rojas, residente en el poblado de Punta Alegre (publicado el 15 de julio de 2017 con el título de Hiperplasia).

“Ciertamente el municipio de Chambas no cuenta con especialista en Endocrinología, por lo que recibe el servicio de proyección comunitaria que ofrece el hospital Roberto Rodríguez, de Morón, y se pudo comprobar que durante esa etapa existieron dificultades con la prestación del servicio, una vez que se tuvo conocimiento del caso la paciente fue visitada y se coordinó su atención en la consulta de endocrino (...) donde se le ha dado seguimiento. (…) fue visitada nuevamente donde manifiesta su satisfacción con la atención y respuesta ofrecida; y se le orienta que ante cualquier dificultad debe dirigirse al policlínico Julio Castillo de su localidad.”