Lunes, 25 de marzo de 2019 8:57 PM

La brevedad, a veces, no explica

Hay respuestas que dejan a uno en la zona de la duda. Su laconismo pudiera ser el primer indicio de falta de argumentos. O, también, de lo innecesarios que resultarían estos si los expuestos trajeran la solución al caso planteado. Pero, ni parábolas ni metáforas, mucho menos juegos de palabras, ayudarían mucho al entendimiento si uno no deja las ramas y va directo al asunto.

El día 5 de este mes fueron entregadas dos cartas en nuestra Redacción, emitidas con fecha 10 de enero de 2019, en contestación a lo publicado en esta sección el 27 de octubre de 2018 (Se bota a matar); y el 12 de enero de este año (Ese bolero es mío). Y, antes de continuar, una interrogante: ¿Cómo pudo ser que, en esta última, la respuesta posea fecha de emisión anterior a la publicación de la misiva en Invasor?

Vayamos a la primera carta citada. Para entonces, Nurys González Mustelier, vecina del Kilómetro 11 y Medio de la Carretera a Ceballos, en la comunidad de Benítez, se refería a la “situación crítica que presentamos hace nueve años con el abasto de agua (…) debido a un derrumbe del pozo que abastece a este asentamiento”.

Y alegaba: “Esta situación se ha reportado (…) al Presidente del Consejo Popular de Ceballos, a las gobiernos Municipal y Provincial (…). Se les ha prometido a los vecinos mandar comisiones que nunca han llegado a interesarse por el estado en que viven estas personas.”

Respuesta concisa: “En revisión al caso presentado por la compañera con los directivos y funcionarios de la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Acueducto y Alcantarillado Ciego de Ávila, constatamos que esta comunidad no recibe los servicios de agua a través de los sistemas de abasto de agua que explota la Empresa de Acueducto y Alcantarillado. Por lo que se le orienta tramite solicitud a través del delegado de la circunscripción con los órganos locales del Poder Popular del territorio.”

La segunda misiva referida tuvo como remitente a Yaumara Ulloa Burgos, vecina de calle Tercera, entre Calle D y Pasaje D, en el reparto Ortiz, de Ciego de Ávila, quien exponía la situación que presenta su casa, agredida por un salidero de grandes proporciones, cuya agua se acumula en la calle Abraham Delgado.

“De ahí, el agua continúa bajando por Abraham Delgado hasta que comienza a perderse en los registros ubicados en las proximidades de Cubataxi, perdiéndose miles de litros de agua potable que se necesitan para el consumo humano.

“(…) Por algunos de nuestros patios (…) el agua ha buscado, también, su salida.” Explica su petición de que Acueducto revise “las conexiones de las acometidas a la línea principal, para definir cuál tiene problemas, porque hacer un punto de entrada en mi patio no es la solución, porque habría que excavar horizontalmente por debajo de la tapia (…) y los pisos de esos patios, incluso, habitaciones edificadas, podrían colapsar (…).”

Respuesta breve: “Con la presencia de las brigadas de mantenimiento de la UEB Ciego de Ávila y los municipios, se trabaja en un programa diseñado por áreas de abasto para la supresión de salideros. El nivel de estos se evalúa de tres categorías, trabajando hoy en aquellos de mayor envergadura.” ¿Y este caso, en cuál categoría está? ¿Cómo saber en qué momento del cronograma de supresión de salideros será resuelta esta demanda?


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