Fácil, pero preocupante

A veces, lo establecido, sin uno percibirlo, se convierte en lo desconocido o lo incumplido. Y la vida se llena de tantos entuertos que es casi imposible conocer los procederes de cada centro o institución de servicio, sobre todo cuando falta un doctor en el Consultorio del Médico de la Familia (CMF) y uno acude al lugar donde considera que será mejor “servido”.

No es mi intención escribir un ensayo que bien pudiera llamarse “El largo camino de un análisis de heces fecales”, sino entrar en la respuesta que la Dirección Provincial de Salud, con la firma del doctor Osvaldo Iváñez González, su director, a la carta publicada aquí el 15 de septiembre último, remitida por Marielvys Rosa Díaz, vecina de Pasaje Carlos Rodríguez No. 153, entre Onelio Hernández y Arnaldo Ramírez, en la ciudad cabecera.

Volvamos a la queja, nacida en el Policlínico Norte, de Ciego de Ávila, en la cual la remitente manifestaba sentirse muy “decepcionada con respecto a la ética médica de un doctor (…) en la Consulta No. Uno de dicho lugar. Yo necesitaba una orden de análisis de heces fecales para mi niño de dos años, para descartar que tenga ameba; y él se negó rotundamente, ni me permitió terminar de hablar, me sacó de su consulta llamando a otro paciente.

“Ni siquiera escuchó mis razones, a pesar de que intenté explicarle; se hizo el desentendido diciéndome que eso me lo daban en mi consultorio. Ya iban a dejar de recoger análisis, en fin, no pude hacerle nada. Yo me pregunto, si mi consultorio abre a las 8:30 o 9:00 antemeridiano y la pediatra me dice la noche anterior que si podía hacérselo mucho mejor porque venía fin de semana y no tengo donde más buscarlos, qué puedo hacer.”

Analicemos la respuesta, resultante de la labor de una comisión investigadora del caso que se entrevistó con el citado galeno, con la recurrente, e hizo la revisión del proceso asistencial en la institución: “Las estancias de los policlínicos se corresponden con las urgencias y emergencias médicas, y los exámenes de heces fecales no tienen criterios de urgencias, sino que deben ser indicados a nivel de los CMF, por el médico de la asistencia o la pediatra. El programa de médicos y enfermeras de la familia establece la atención médica a través de dúos o tríos ante la ausencia del médico titular del consultorio.”

Como resultado explica que: “No se precisa que la pediatra que se menciona en el artículo, que remite al paciente al policlínico, sea del Área de Salud, quien debió valorarlo antes de enviar a la madre al Cuerpo de Guardia e indicar el examen de heces fecales; el médico del policlínico debía exigirle a la recurrente llevar al niño a la consulta para que fuera evaluado, pues el Manual de Normas y Procedimientos emitido por el Ministerio de Salud Pública exige la presencia física del paciente para emitir cualquier indicación; el médico confirmó que no tuvo la mejor forma a la hora de responder a la solicitud de la demandante.”

Y concluye: “Se le aplicó como medida administrativa al doctor que se encontraba de servicio en el Cuerpo de Guardia, Especialista en Primer Grado de Medicina General Integral, el traslado del puesto de trabajo; como medida organizativa se realizó análisis en el Consejo de Dirección, en el Comité de Ética y Grupos Básicos de Trabajo, con el fin de mejorar la asistencia médica del Área de Salud, y la asistencia y puntualidad de los CMF.”

La queja se clasificó como Con razón, sin embargo, valdría la pena reflexionar en torno a dos interrogantes: ¿Cómo funcionan los dúos o tríos a los que se hace referencia? ¿Cómo se controlará la asistencia y puntualidad en los CMF?