Viernes, 14 de diciembre de 2018 9:31 AM

Esa no era la causa

Según la misiva remitida a nuestra Redacción por Ihorvanys Espinosa Pérez, delegado de Recursos Hidráulicos en la provincia, recibida en fecha 13 de noviembre, cuando esta publicación vea la luz ya se habrán comenzado a implementar las medidas en respuesta a la queja de Emma Naranjo, residente en Guayacanes, respecto a las inundaciones ocasionadas por “una pequeña presa que ya no presta utilidad alguna, se ha botado en dos ocasiones y ha sido desastroso el resultado”.

Explica el directivo que, reunidos todos los responsables, acudieron al lugar. “Durante la visita fueron evaluados aspectos relacionados con la seguridad del tranque, el mantenimiento de la obra hidráulica y su operación ante intensas lluvias, así como las causas que pueden provocar inundaciones en las viviendas.

“El resultado de los análisis y los acuerdos adoptados son los siguientes: Esta obra hidráulica cuenta con un proyecto elaborado por IPROYAZ, pero no está legalizada, con la correspondiente permisología, por la Dirección Municipal de Planificación Física de Majagua. La directiva de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Genaro Ortega iniciará, de inmediato, antes del 20/11/18, el proceso de permisología para legalizarla, cumpliendo lo establecido en el Decreto- Ley 327, Reglamento del Proceso Inversionista.

“La obra fue realizada, pero no posee el correspondiente Control de Autor que debe emitir el proyectista, que certifique que en la construcción de la misma se cumplieron todos los requerimientos del proyecto y si posee el grado de seguridad para la que fue ejecutada.”

Y cita a la Genaro Ortega como responsable de disponer del referido documento antes del día 30/11/18; así como también de actualizar, antes del 31/12/18, el Plan de reducción de desastres con la protección y operación del tranque, ante la presencia de intensas lluvias, para actuar consecuentemente.

“En la inspección visual se apreció la falta de mantenimiento a la obra y la presencia de árboles en la cortina, por lo que la Dirección de la CCS deberá elaborar y ejecutar un plan de mantenimiento para garantizar la estabilidad del tranque y mantener el nivel alcanzado(…).” Acciones con fecha límite el 31/12/18.

Espinosa Pérez consigna en su carta la visita a varias personas residentes en Guayacanes, con quienes se supo que, en la década de los años ’80 del pasado siglo, sufrieron inundaciones porque fueron retiradas dos micropresas localizadas aguas arriba del río, y el representante de la CCS explicó que fue consecuencia del actuar negligente de alguien que las abrió, aunque eso no ha vuelto a suceder.

También recorrieron las áreas inundables del poblado y constataron que la causa principal de las inundaciones es la reducción de la capacidad de evacuación de las aguas pluviales en un sistema de alcantarillas colocadas en cascadas, y de sus áreas de escurrimiento, que no han recibido el mantenimiento adecuado durante años. A esto suman varios tranques aguas abajo, por el cauce del río, donde descarga el pluvial en estas zonas de las alcantarillas y que originan la elevación del tirante del cauce.

“Se acordó (…) evaluar esta situación, eliminar los tranques (…) y crear condiciones para emplear los días de la defensa en el mantenimiento del sistema de alcantarillas (…).”

Refiere Espinosa Pérez que, al visitar a Enma Naranjo, esta refirió que “su vivienda nunca había sido afectada por inundaciones y que solo accedió a redactar la carta por las facilidades profesionales que posee (…), además, manifestó su satisfacción con la explicación que se le brindó. (…) nos queda monitorear el cumplimiento de los acuerdos y considerar esta queja Sin razón”.

Quizás ignoraba Enma que al firmar la misiva remitida a Invasor hacía también suyo el problema. El directivo deja claro que “el tranque no provoca las inundaciones”.

No obstante la evaluación de Sin razón, si en algo si tuvo acierto la queja, es en las otras incongruencias descritas por el Delegado.


Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar