Sábado, 20 de julio de 2019 7:42 AM

El viejo camino aún espera

La política y abogada irlandesa María Robinson expresó que: “Aunque nadie puede volver atrás y hacer un nuevo comienzo; cualquiera puede comenzar a partir de ahora y hacer un nuevo final.” Quizás por eso, el remitente de la carta de esta semana se reinvente, cada día, esperanzas nuevas, para volver sobre el tema, y hacer la misma reclamación durante muchos años.

Recorramos hoy la ruta de su queja. El 12 de marzo de 2016 esta sección salió bajo el título Después de tanto y tanto, y, en su primer párrafo, se pudo leer: “Quizás usted se haya preguntado si existen caminos que no conducen a ninguna parte. Yo no sabría qué responderle, pero los habitantes de la comunidad de La Caoba, en el municipio de Morón, con toda certeza le dirían: ‘El que lleva a nuestra localidad está en tan malas condiciones que tal parece que, en el otro extremo, no vive nadie, o no queda lugar alguno’”.

Uno de los vecinos de ese poblado, Ariel Rojas, acudió entonces a Invasor y explicó: “En 2012 nos dijeron en el Poder Popular Municipal que se haría una rehabilitación integral a las comunidades de Saladrigas y Santa Bárbara, incluidos los viales. No fue así. Escribimos al Consejo de Estado en 2013, y aquí nos aseguraron que sería en ese año (…).

“Pasaron 2014 y 2015 y no sucedió nada. Luego, en la última rendición de cuenta del Delegado, se acordó que sería en 2016. Lo cierto es que la única vía de acceso cada vez está más estrecha e invadida por el marabú. Por esa razón, la guagua no puede entrar desde 1995, y hay que caminar tres kilómetros hasta Santa Bárbara para poder encontrar un transporte.”

El remitente de entonces nos contó que antes ese era un camino cañero, y que la Empresa Azucarera alegó en aquella fecha que esa ya no era su responsabilidad. Además, que les habían dicho que no estaba incluido en el Plan del Presupuesto, “algo increíble después de tanto tiempo. Y tres kilómetros de pavimentación, aunque sea por penetración invertida, no son tan imposibles”. ¿O sí?

De este caso volvió a hablarse en Invasor en los años 2017 y 2018. Ariel regresa y cuenta que el panorama ha cambiado. Ahora el marabú es casi el dueño absoluto de lo que antes fue un terraplén, por cuya polvorienta senda llegó a entrar una guagua hasta el caserío.

Alega que ya no les atemorizan las lluvias porque el vial posee muchas oquedades si de almacenarla se trata. Los vecinos aún caminan hasta Santa Bárbara para encontrar un medio de transporte, y los creyentes hasta le ruegan por un milagro. Ojalá esa súplica sea escuchada por las autoridades del Gobierno en Morón, y la próxima vez que hablemos de este caso, sea en un nuevo tiempo verbal que se me ocurre inventarme: el pretérito resuelto.


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