Sábado, 20 de julio de 2019 2:50 PM

Échale la culpa a Río

Dos amigos van de vacaciones, con sus hijas adolescentes, a la ciudad brasileña de Río de Janeiro, y uno de ellos (Michael Caine) es seducido por la primogénita de su amigo (Michelle Johnson), provocando situaciones sensuales e hilarantes al mismo tiempo. Pero esta es solo la sinopsis del filme Échale la culpa a Río, del año 1984. ¿Y qué relación guarda con la carta de hoy? La respuesta puede leerse en directo, o entre líneas, en la misiva enviada esta semana por Rafael Joaquín Cervantes Cervantes y Yanisleydi Turiño Sánchez, residentes en Pasaje Arnaldo Ramírez, S/N, entre Margarita y Tejar, en el reparto Ortiz de Ciego de Ávila.

“Durante el paso del huracán Irma, en 2017, nuestra casa sufrió un derrumbe total de techo. Fue inscripta de inmediato en la Oficina de Trámites correspondiente y, luego del proceso requerido al efecto, se nos asignó una boleta con todos los materiales que necesitábamos y se indicó a la Unidad Empresarial de Base Tranzmec, perteneciente a AzCuba, como ejecutora de dicha obra.

“Lo cierto es que hace más de dos meses que Tranzmec tiene la boleta en su poder (vencida en dos ocasiones anteriores) y, al acercarnos para preguntar por qué continúa la demora, nos dicen que no poseen combustible para transportar los materiales.

“Ya les hemos explicado la situación en la que estamos viviendo: en una facilidad temporal de una sola habitación convivimos con dos niñas menores de edad y una de 20 años, que tienen que comer y estudiar con los libros y el plato en las manos porque no hay donde hacerlo.

“Durante este tiempo, la niña de ocho años de edad estuvo más de un año hospitalizada por problemas en los pulmones, y, en las condiciones en que vivimos, está en constante amenaza para su salud.”

También uno de los remitentes, Rafael Joaquín, fue intervenido quirúrgicamente y tuvo que enfrentar el período postoperatorio en el referido cuarto, incluso, haciendo sus necesidades fisiológicas en un baño inventado por ellos.

• Lea más sobre este tema, en Invasor.

“Al principio, cuando nos asignaron los materiales, nosotros mismos, al ser los afectados, hicimos los huecos para la colocación de las columnas y las lluvias terminaron por taparlos, pues toda el área se inunda con el menor aguacero.

“Todos los documentos legales los tiene Tranzmec como inversionista. El Presidente del Consejo Popular y el Delegado nos visitan, pero no está en sus manos la solución al caso. Ahora, después de varios reclamos en el Gobierno Municipal y otras instancias, nos han asignado a Comercio, en cambio no puede hacer nada hasta que Tranzmec saque los materiales que están inscriptos a nombre de esa entidad.

“Hemos tenido que cubrir el techo con nailon y recortes de cuanto encontramos para evitar que, con las lluvias, se nos eche a perder lo poco que tenemos.”

Aunque su reclamo se basa, en esencia, en lo expuesto, este redactor no quiere pasar por alto que aún no les han entregado los colchones asignados luego del huracán, e, irónicamente, sí la ropa para vestir las camas.

Casi dos años han transcurrido del devastador paso de Irma, y el desánimo empieza a hacer mella en este matrimonio, según manifiesta en su carta, en la cual alega: “Sabemos de la situación actual del país y de la austeridad económica que atravesamos, sin embargo, también conocemos que el recorte hecho al combustible ha sido en los últimos meses, por eso no entendemos la respuesta dada por los directivos de Tranzmec”.

En la trama del filme citado al inicio, los guionistas y el director pretenden demostrar que las bellezas de la ciudad son las culpables de que uno de los protagonistas se dejara seducir por la adolescente. ¿Lo será el combustible de la demora?


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