Sábado, 22 de septiembre de 2018 12:52 PM

Convivencia

Dijo el poeta, filósofo y crítico literario suizo Henri-Frédéric Amiel:

“El respeto mutuo implica la discreción y la reserva hasta en la ternura, y el cuidado de salvaguardar la mayor parte posible de libertad de aquellos con quienes se convive”. No negará usted que tiene razón. Sin embargo, coincidirá conmigo en que convivir, en los últimos tiempos, lo hemos hecho más difícil que el lapso que nos tomaría ponernos de acuerdo.

La carta de Gloria Estela Peñalver Moré, vecina de la calle Martí No. 251 entre Serafín Sánchez y Sergio Antuña, Morón, es quizás un buen ejemplo de ello: “Mi queja se relaciona con la demolición de una pared comunera por parte de mi vecina Tamara Margarita Companioni Medina, quien reside en la Calle Martí No. 247. Durante la mañana del pasado 20 de junio, sin previo aviso o autorizo de mi parte, y durante mi horario de trabajo, trabajadores contratados por mi vecina derrumbaron el segundo nivel de la pared que dividía las dos casas, y sustrajeron las vigas de madera que mantenían unidas las demás paredes, provocando peligro de derrumbe para los muros restantes. Esto me ha creado problemas con el vecino del otro lado, por el estado de la pared contraria a la que se derrumbó.

“(…) mi vecina lleva a cabo la construcción de la placa de su casa, sobre la mitad de la pared que dejó, que no tiene cerramiento y es insegura. Las vigas del encofrado se extienden hasta dos metros hacia dentro de mi casa que se encuentran sin techo, y ha depositado los escombros dentro de mi vivienda.

Actualmente sufro de filtraciones y desgarres del repello de mis paredes, y su proceso constructivo imposibilita la futura fundición de una placa en el fragmento de mi casa que resta por techar.

“Esta queja fue puesta en conocimiento ante una compañera de Atención a la Población de Planificación Física llamada Maribel, el día 22 de junio. A pesar de que dos inspectores de Vivienda le detuvieron la construcción, esta prohibición no ha sido respetada por su parte. Después de volver en varias ocasiones a Planificación Física sin resultado, el Director Municipal me dijo ‘eso no está en mis manos, vayan a juicio’. Sin embargo, el 18 de julio, el Director Provincial ordenó la visita de una comisión municipal para inspeccionar, que debía entregarme un dictamen concluyente, que de no ser de nuestra aceptación podía ser revocado ante él. Dicha comisión nunca entregó dictamen alguno.

“(…) temo por mi vida y la de mi hija, pues las paredes en cualquier momento pueden caer. (…) Mientras, en las habitaciones sin techar de mi casa hay extraños que constantemente violan nuestra privacidad. Mi vecina ha manifestado su decisión de continuar con su propósito mientras se tramita la denuncia. (…)

“Debo agregar que mi colindante quitó y bajó el techo de su casa después del huracán Irma para declararse como damnificada del ciclón, de lo que tengo fotos y el testimonio de la delegada de la circunscripción, y hoy construye con los materiales que le asignó el Vicepresidente Municipal de la Construcción. (…) A la vez, obtiene una licencia de construcción en Planificación Física a pesar de que atraviesa un litigio con otro vecino por motivos similares al mío”.

Queda el buzón de Cartas Abiertas disponible para recibir la respuesta, o las respuestas, que este caso exige.


Comentarios  

# sandy 30-07-2018 20:17
Dios mio!!!!...eso si es falta de respeto y de todo!!!...Y la policia de Moron que hace.????...es verdad que noe stamos protegidos por nada y por nadie...esta historia me deja sin palabras.
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