Lunes, 22 de julio de 2019 3:39 AM

Relaciones EE.UU-Cuba: Del gobierno inteligente a la administración estúpida

Elier Ramírez CañedoNohema Díaz Para el gobierno norteamericano, Cuba tiene que ceder su soberanía a cambio de unas relaciones diplomáticas que, a entender de Elier Ramírez Cañedo, analista de la esfera histórica del Consejo de Estado, “se dan desde la dominación”.

Claro está que, en ese aspecto, existió un antes y un después, marcado con la fecha 17 de diciembre de 2014, pero, según cambian los mandatarios, también se transforman las formas de “diálogo” con la Mayor de las Antillas.

“Lamentablemente, sufrimos un retroceso en este sentido con perspectivas a empeorar aún más”, considera Ramírez Cañedo.

“La administración Trump ha convertido a Cuba en una especie de ficha de cambio y la ha negociado con sectores de extrema derecha que lo empujan a un escenario de confrontación con América Latina, incluso, a una confrontación militar en el caso de Venezuela.

“Esta política provoca, nada más y nada menos, que su aislamiento y el declive de la hegemonía norteamericana a nivel global, pues se avocan a muchos escenarios de conflicto, incluyendo a sus aliados estratégicos”.

Ramírez Cañedo define a esta etapa como de sobredimensionamiento imperial, pues tiene más desafíos a su hegemonía de lo que puede encarar y ese desespero acentúa los problemas del país y del gobierno.

De la aplicación del Título III de la Ley Helms Burton, y de si puede o no agravar las actuales relaciones entre ambas naciones, algo tiene bien claro el historiador: “Acentúa las pequeñas brechas que se habían abierto en el período de Obama y tiene un gran efecto psicológico”.

“Aunque, en la práctica, no es tan sencillo demandar y llevar a los tribunales estadounidenses a sectores empresariales que comercian con Cuba, muchos países temen relacionarse con la Isla. A pesar de que hay otros tantos con audacia que mantienen su compromiso económico con Cuba, pero, en gran medida, esto afecta los intereses de los Estados Unidos, a sus sectores empresariales, y, por consiguiente, a los ciudadanos norteamericanos”.

No cabe duda de lo anacrónica que resulta esta política en los tiempos actuales y “resulta absurda; no obstante, están en un estado de desespero, de que es ahora o nunca, y no comprenden que si en 60 años no lo lograron, mucho menos lo harán ahora que la Isla tiene fuertes relaciones internacionales, enfocada, también, en afianzar su economía y diversificar los mercados”.

• Lea aquí “Ley Helms-Burton: politiquería vs. sentido común”.

Entre palabras, Elier deja claro que va a ser una administración más frustrada en su política hostil hacia Cuba, pero resulta una fatalidad que los sectores extremistas de los Estados Unidos conducen dicha política y se convierten en los principales, y casi únicos, asesores del presidente.

“El gobierno norteamericano sufrió un tránsito del poder inteligente de Barack Obama al poder estúpido de Donald Trump, con un innegable efecto en lo todo lo que a Cuba respecta, significando la entrada en un pantano hasta llegar al fracaso total”, manifestó el historiador.

—¿Qué diferencia a la administración Trump de las anteriores?

—Retorna al pasado, a las políticas más hostiles de la administración de Dwight D. Eisenhower, aunque, si bien ha habido un retroceso marcado en las relaciones, no han logrado revertir, totalmente, el proceso iniciado el 17 de diciembre de 2014. Pueden afectar aún más las relaciones, pero no les ha sido fácil.

“El mundo ha cambiado, como también las dinámicas hacia lo interno de los sectores de poder. Todavía muchos de los logros de Obama están congelados, sin embargo el proceso no se ha podido revertir, y en ese intento buscan generar crisis, acusar a nuestro país de tener presencia militar en Venezuela, presionando a la Unión Europea, que se ha desmarcado de la política seguida por la administración Trump hacia nuestro país.

“En ese sentido, ocurre algo similar a lo que sucedió de Jimmy Carter a Ronald Reagan, salvando las distancias y el momento histórico, claro; pero nunca se volvió al mismo punto de origen. Tampoco Trump podrá llevar las relaciones a ese lugar, porque lo sucedido en el 2014 tendió muchos puentes.”

—¿Crees en la posibilidad de reelección de Donald Trump?

—Trump ha mantenido una base electoral muy fuerte, con porcientos que pueden generarle la victoria. Todo depende del comportamiento de la economía en ese país, pues, desde el punto de vista económico, le ha ido bien a la administración, y ese es el elemento fundamental para decidir una elección en los Estados Unidos, más allá de la política exterior.

“Ha perdido mucha popularidad, hay candidatos fuertes del partido demócrata, pero no podemos adivinar qué pudiera pasar. Debemos concentrarnos en lo que podemos hacer nosotros a lo interno de Cuba y consolidar las relaciones con el mundo, más allá de los Estados Unidos. Ahí va a estar la clave de nuestra victoria, y quién sabe si siente las bases para un futuro re-acercamiento.


Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar