Dificulta bloqueo la enseñanza artística en Ciego de Ávila

Profesores y alumnos de la Escuela de Arte Ñola Sahíg Saínz, de Ciego de Ávila, sufren las nefastas consecuencias que provoca el bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, con casi seis décadas en curso.

Eliener Vázquez Ortega, director del centro, explicó a la ACN que los 240 alumnos de la escuela en las especialidades de música y danza, dos manifestaciones artísticas muy costosas, chocan a diario con el cerco norteamericano, lo que revierten con mayor calidad de la enseñanza, entusiasmo y creatividad por parte de los estudiantes.

Golpea la ausencia de zapatillas y vestuarios para danza, cañas, cuerdas, pistones y otros accesorios de instrumentos musicales, los que con facilidad se rompen y sin ellos resulta inconclusa la enseñanza, por eso se insiste en el cuidado, ya que la incidencia de la humedad y el uso constante acortan la vida útil de estos materiales, precisó.

La injusta y arbitraria decisión aplicada por sucesivos gobiernos estadounidenses desde 1962 no impide la labor de los 135 profesores de la institución  ducativa, los que cada día ponen en práctica métodos y estrategias para sortear esos perjuicios y apostar por la formación de un artista con calidad e integralidad, afirmó.

Yaneisy Ortiz Alejo, madre de la estudiante de danza Adilene de la Caridad Delgado Ortiz, ratificó que los profesores y directivos de la escuela insisten mucho en el cuidado constante de los materiales e instrumentos que se tienen, para así reducir las roturas y preservarlos con la mayor eficacia posible.

La pequeña alumna de danza Keila Albizu Noa y su madre Yuliet Noa Abahantes se sienten muy satisfechas con los resultados de la institución artística, única de su tipo en el territorio, y apuestan por imponerse al acoso estadounidense desde las aulas que, de forma gratuita, forman los músicos y bailarines del mañana.

De no existir esta política extraterritorial, la adquisición de materiales e instrumentos para la enseñanza artística cubana se beneficiaría en el mercado norteamericano con mejores precios, mayor calidad y menores costos de transportación.