Carlos Alexis Hernández Calderón 1• Conversación con Carlos Alexis Hernández, uno de los atletas de mejores resultados en la historia del deporte en Ciego de Ávila

Tras conocer que Carlos Alexis Hernández Calderón, uno de los mejores pesistas avileños de todos los tiempos, no era muy dado al diálogo —y menos si se trata de escarbar en los recuerdos—, traté de provocarlo con algo que escuché una década atrás y que ahora le lancé a boca de jarro tras el saludo inicial.

—Dicen que no eras de los atletas que dedicaba muchas horas a los entrenamientos...

No tardé en notar que el tres veces medallista de oro en Juegos Deportivos Panamericanos cambió completamente su rostro y le puso un interés extra a la conversación que se iniciaba.

—Si eso que dicen fuera cierto te aseguro que no hubiese obtenido ni una “medalla de lata” porque yo no nací para ser pesista. Tengo los brazos muy largos y mis extremidades inferiores cortas, y eso es todo lo contrario a lo óptimo para esta disciplina. Es decir, te lo aseguro, tuve que esmerarme mucho más que otros que no tenían este hándicap.

—Pero entonces, ¿cómo es que te captan para un deporte en el que lo técnico es tan importante como la fuerza?

—Yo era un gordito. Mi mamá quería de todas formas que practicara cualquier deporte. Mis amigos de infancia, de una manera u otra, tenían relación con las pesas y un buen día me presenté en el gimnasio que está ubicado en la calle Uno, del reparto Vista Alegre. No sé si le simpaticé de inicio al entrenador Rogelio López, pero lo cierto es que me miró y me dijo: “Mañana comienzas.” Recuerdo que aquellas primeras semanas me sirvieron de mucho para mi futura carrera deportiva, sobre todo porque me enamoré de las pesas.

—Por cierto, ¿qué es lo que más te atrae de este deporte?

—Que el rival eres tú mismo. Hay que entrenar y volver a entrenar, no contra un contrario, sino contra tus propias posibilidades. No debes trazar una táctica de competencia contra alguien. Uno tiene que saber las posibilidades reales de levantar un peso. Si no eres capaz de estudiarte irás a la palanqueta con menos opciones, aunque a veces, el conocerte tanto, te puede traicionar.

—¿Por qué eso último?

—Por ejemplo, en mis últimos Juegos Escolares, en el ejercicio de arranque, subí a la plataforma cuando ya el último competidor había concluido. Pedí dos kilos más que su marca. Aquel peso lo vencía con bastante facilidad en los entrenamientos, mas ese día no pude con él. Me fui en blanco. No obstante, ese año el colectivo técnico nacional me convocó para la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) y en ella estuve durante dos años hasta que ingresé en el equipo nacional en 1991.

—¿Tus rivales más fuertes en Cuba por esa época?

—Habían varios, pero tuve que competir muy fuerte contra mi propio peso corporal. Yo era un 91 kilos natural, y los entrenadores me necesitaban en 94. Por mucha dieta especial a que me sometí no lograba hacer ese peso, hasta que en  1993 pesé poco más de 93 y ese año le gano el arranque y el total en el Campeonato Nacional a Omar Semanat, que era la primera figura por ese entonces. Luego vinieron los Panamericanos del 95 en Mar de Plata y obtuve dos oros y una plata; en los Centroamericanos del '98 en Maracaibo, Venezuela, subí tres veces al podio y en los Panamericanos de Winnipeg fui el ganador absoluto.

—Terminaste en un destacado sexto lugar en la Olimpíada de Atlanta, pero recuerdo que meses después se esperaba mucho de ti en el Mundial de Tailandia de 1997, pues tus resultados estaban por encima de los atletas que allí iban a competir.

—De manera general, luego de las Olimpíadas, los Mundiales son flojos. Imagínate que se ganó con 172 en arranque y 207 en envión y yo estaba haciendo 185 y 215 en los entrenamientos, pero días antes de la competencia me lesioné. En el Mundial de 1999, no obstante levantar 212 kilos en arranque y 208 en envión, tuve que conformarme con el décimo lugar. Al parecer los mundiales no se hicieron para mí. Fueron quizás los días más tristes de mi vida deportiva.

En la despedida, le recuerdo a Carlos Alexis, quien se desempeña en la actualidad en la Dirección Municipal de Deportes en Ciego de Ávila, que otros dos avileños, Pastor Rodríguez y Pedro Luis Rodríguez, comparten con él la gloria panamericana.

“Fueron ellos mi fuente de inspiración. Y aún lo son.”

 Carlos Alexis No nací para pesista 1

En el extremo derecho, Carlos Alexis, en compañía de otras dos glorias del deporte en Ciego de Ávila: el lanzador Lázaro Santana (izquierda) y Pastor Rodríguez, el primer levantador de pesas del territorio con resultados destacados en el ámbito internacional

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Comentarios   

0 #1 Pablo calderon 20-03-2017 23:22
Campeón de los campeones avileñas toda una gloria deportiva del territorio avileño.
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