Foto 2 Rockero y escritor extraterrestreTan inusual como arriesgado para el pobre espíritu freak de Ciego de Ávila ha sido ver en las calles a un rockero de “pura cepa”, ataviado con manillas, melena y botas altas. La incertidumbre generó preguntas que, con desenfado, José Miguel Sánchez Gómez, Yoss por su “nombre de guerra”, respondió porque, al fin y al cabo, es un "tipo chévere” acostumbrado a generar sensación, lo mismo por su apariencia, por los lectores que en plena calle lo conminan a desviar el rumbo o por confusiones con Alexis, antiguo cantante del grupo Moncada.

Yoss dialogó con el público asistente a la peña Los que cuentan, dirigida por el escritor avileño Heriberto Machado, en la sede avileña de la Asociación Hermanos Saíz (AHS)

Por cuarta vez regresa a nuestros predios en el marco de las actividades por la Feria del Libro y pone a trepidar las dimensiones de la realidad con sus relatos de ciencia ficción, género enjuiciado y aplaudido con igual intensidad por la crítica.

“Creo que aprendí a leer con solo tres años de edad, al mirar por encima del hombro de mi padre y, desde entonces, no he parado de hacerlo. Llevo un libro al baño, al gimnasio, a la mesa... soy compulsivo. Comencé con Julio Verne, Emilio Salgari y El Chacal, de Frederick Forsyth. Cuando comprendí que los viajes y el planeta eran finitos, comencé a fantasear con universos, la inmensidad de los planetas y los extraterrestres. A los 15 años ya tenía escrita una cosa horrenda que aún guardo.”

— ¿Ciencias Biológicas o Ciencia Ficción?

— Estudié Biología porque pensé que si no resultaba lo de escribir, tendría una profesión para ejercer. Además, el dominio de la ciencia me ayudaría a usar la imaginación en función de escribir para otros.

— ¿Crees qué la Ciencia Ficción es bien acogida por el público?

— Este tipo de literatura es difícil y tiene que gustarle al escritor y al lector. Se compone de muchos feedbacks y de una jerga fantástico-científica considerable. Si el receptor no sabe el significado, por ejemplo, de distopía, ciborgs o astrogación, difícilmente podrá disfrutar de estos textos.

— ¿Has tratado otros géneros?

— Cuando me uní al Establo, grupo literario abierto e independiente surgido en la década del ¨80 del siglo pasado, se escribían muchas historias realistas, en una suerte de “realismo de sustitución periodística”, al tratar temas como las “jineteras”, los gays, las lesbianas, la marginalidad y hasta el propio rock, que la prensa, inmersa en otros afanes, no tocaba. Se respiraba allí un ambiente humanista, testimonial y yo, con mi cultura tecnológica, no estaba a tono con estos aires. Movido por esto incursioné en historias cotidianas que me conmovieron y ningún buen escritor dejaría pasar.

¿Has enfrentado prejuicios por tu forma de vestir o actuar?

— Existe cierta tendencia a juzgar por lo que se ve. Historias tengo muchas..., en una ocasión no me dejaron entrar, por mi forma de vestir, a la Universidad de Milán, en Italia, donde impartiría una conferencia sobre Narrativa cubana contemporánea. Saqué a los alumnos del aula y usamos una cafetería cercana para el encuentro. Otra vez, durante una charla con el presidente de Irlanda, la persona sentada a mi lado me pidió una pinza y saqué una navaja suiza que siempre llevo conmigo, inmediatamente me sacaron del lugar, “acusándome” de ser un peligro potencial..., después acepté las disculpas.

— ¿Sabes que eres un escritor leído y seguido por el público?

— Es difícil establecer estos indicadores. Cuando escribo pienso en contar una historia que a mí me guste, y por tanto, pudiera gustarle a los demás. Cuando se publica el libro lo releo, si logro re-disfrutarlo me siento satisfecho con el trabajo.

No conforme con el realismo, la ciencia ficción y la fantasía heroica, su obra también ha girado hacia los cuentos eróticos, en sus palabras “el sexo cambia el nivel de la realidad”, o sea, para Yoss la ficción surge hasta en lo insospechado.

Con una lista considerable de países visitados, un público ávido de su narrativa, y galardones nacionales e internacionales, entre los que se incluyen el Premio David (1988), Premio Revolución y Cultura (1993), Premio Calendario (2004) y el Premio UPC otorgado en España (2010), desacraliza cualquier mito sobre rockeros que escriben, mezcla literatura y rock, ejercicios, el manejo de la espada (aprendida en la niñez) y surge como una “estrella” en el arte de dialogar.

Ingenieros y jenízaros, novela con 450 páginas, ha sido su más reciente entrega. El libro narra las peripecias de una guerra entre los humanos y una raza alienígena, que confirma, una vez más, su capacidad de agregar ciencia a la ficción y regalarnos nuevas razas con exquisitas descripciones biológicas. La segunda parte, exigida por los lectores, se llamará Proscritos y embajadores.

“A los escritores de Ciencia Ficción a menudo nos consideran pesimistas, pero creo que este género es importante en un país como el nuestro, inmerso en cambios importantes. Puede llegar anclado a la realidad y anunciar lo que podría pasar.”

Al final de la charla, sugestivo como siempre, regaló a quienes lo escuchaban el epitafio que ya tiene preparado para sí: "Ellas eran muchas y él uno solo, hizo lo que pudo."

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